¡Despierta tus músculos!

¡Hola! ¿Cómo estás? Soy Dani, y hoy comienza mi andadura en el blog de WEFIT, voy a explicarte brevemente en qué consisten las Técnicas de Activación Muscular, MAT.


En los últimos años las ciencias que convergen en el deporte y la actividad física están teniendo un desarrollo notable. Sin embargo, se han filtrado desde los ámbitos académicos al gran público numerosas metodologías, términos y sistemas que pueden, sin lugar a duda, ser confusos y poco claros si no se posee un conocimiento algo más profundo de los entresijos del funcionamiento del cuerpo humano en la práctica de ejercicio físico.

Uno de los términos que ha tomado gran relevancia en los últimos tiempos son las llamadas Técnicas de Activación Muscular, MAT por sus siglas en inglés. De relativa juventud, ya que se comenzó a implantar en el 2001 en Estados Unidos, los métodos MAT tratan de abordar los dolores musculares desde un punto de vista novedoso, el de la reclutación muscular.


¿Qué es la reclutación muscular?


A grandes rasgos y sin entrar en profundidad en la fisiología humana, la reclutación muscular es el proceso por el que las neuronas motoras, encargadas de transmitir la acción que el cerebro desea realizar a los músculos que la ejecutan, envían el impulso nervioso para, una vez este llega a los músculos que van a ejecutar el movimiento, realizar la tarea demandada por el cerebro a dicho grupo muscular.


A priori, esto parece algo tan innato en el ser humano como el hecho de hablar, respirar o comer, sin embargo,

debido a las vicisitudes de la vida diaria, este proceso a nivel microscópico en ciertas ocasiones no llega a funcionar de la manera que esperamos.


Te pongo un ejemplo sencillo, una persona activa, que realiza su rutina de gimnasio tres o cuatro veces a la semana, además de salidas a la montaña, paseos con sus hijos o partidos de pádel los fines de semana, a priori sana y sin problemas estructurales aparentes. Sin embargo, esta misma persona pasa entre ocho y diez horas en la oficina, sentada y sin gran acción en su jornada laboral. Al cabo de un tiempo, esta persona comienza a desarrollar un dolor lumbar que cada vez le imposibilita más en sus tareas diarias y su actividad física.


Como consecuencia de estas molestias comienzan las visitas al fisioterapeuta, este simplemente detecta una sobrecarga en los músculos de la zona lumbar, la cual trata de manera satisfactoria, pero, al cabo de unos días esta vuelve a reaparecer.



Chica mal sentada en la oficina

La persona de nuestro ejemplo comienza un periplo de impaciencia, dolor e imposibilidad en tareas físicas, sin embargo, en sus ejercicios de fuerza tiene una técnica muy depurada, mueve peso de manera acorde a sus capacidades y no ha realizado sobre esfuerzos. Pero no olvidemos que pasa al día entre ocho y diez horas sentado en la oficina, en una posición de hipercifosis en la parte superior de la espalda (la conocida como chepa) por el uso del ordenador para el desempeño de su trabajo, además de una más que posible hiperlordosis (posición donde la zona del glúteo se arquea hacia fuera) por el mismo motivo.


Estas dos posiciones, la hiperlordosis e hipercifosis, dan lugar a una descompensación muscular generando que una parte de los músculos que convergen en dichas estructuras óseas se acorten y sobre activen, mientras que otras se elonguen e hipo activen. Aquí está el quid de la cuestión, el mantenimiento de posturas poco ergonómica y naturales en el ser humano, como estar sentado de manera recurrente, generan una descompensación muscular a la hora de activar y reclutar durante la demanda de una tarea.



Chica entrenando con TRX

Las técnicas MAT abordan estas descompensaciones desde un punto de vista novedoso. Tratando de activar esos

músculos dormidos, atrofiados o inhibidos por falta de fuerza o algún tipo de lesión, en lugar de tratar aquellos músculos que están sobre activados por exceso de tarea como mecanismo de protección de la integridad de aquellos que no están preparados para llevar a cabo la tarea. La persona de nuestro ejemplo, tras acudir a un profesional del ejercicio físico, puede comenzar a implantar una rutina de activación de los músculos afectados, generando una activación progresiva de los mismos llegando de nuevo a su estado natural, volviéndose esos molestos dolores una mera anécdota del pasado.


Te lo resumiré de la siguiente manera, imagínate que el proceso funciona de esta manera. Para una acción en particular se precisan de 5 músculos, sin embargo, por una serie de factores, de esos cinco músculos, sólo 4 están preparados para llevar a cabo dicha acción, y ese músculo que no puede no es por falta de fuerza en sí, sino porque las neuronas motoras que se encargan de su activación no son capaces de llevar a cabo su tarea, y debido a que el ser humano es una máquina perfecta de compensación, los cuatro músculos que sí pueden realizar la tarea se ponen manos a la obra de manera altruista para satisfacer la necesidad de movimiento. Sin embargo, este trabajo extra de nuestros “heroicos” músculos genera dolores e incluso descompensaciones en la postura.


Por el mismo talento que tiene el cuerpo humano a la hora de compensar las técnicas MAT son tan efectivas. Estas sólo tienen como objetivo los músculos inhibidos en concreto, y una vez que estos se vuelven a unir a la tarea, los músculos que antes trabajaban de más bajan su carga de trabajo y los dolores se eliminan, el cuerpo sabe compensar, pero también es gran conocedor de en qué momento no realizar esfuerzos extra, por ello, poniendo el foco simplemente en la estructura que no funciona, se consigue que todo el conjunto vuelva a la normalidad y el dolor y la incomodidad desaparezcan.


Es fundamental un estudio pormenorizado para observar y trabajar sobre esos músculos "dormidos", y que tu cuerpo trabaje en equilibrio.


Espero que te haya gustado el artículo

¡Hasta pronto!

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