¡Con poco azúcar se vive mejor!

Muchos son los estudios que han comprobado la incidencia que tiene el consumo excesivo de azúcar en la aparición de diversas patologías. Y es que el azúcar no solo está relacionado con el sobrepeso y la obesidad, que suponen una auténtica epidemia, sino que tiene una relación directa con la diabetes e incluso con problemas de concentración en la infancia, entre otros.

Los profesionales de la salud llevan tiempo alertando sobre la necesidad de reducir su consumo drásticamente, algo realmente difícil puesto que lo ingerimos de forma casi inconsciente debido al aumento de los alimentos procesados que ha sido el causante del incremento desmesurado de los azúcares libres en la dieta.


Consumimos azúcar incluso en alimentos que no son dulces, lo que dificulta controlar y cuantificar la cantidad que

ingerimos. Por eso resulta esencial reducir el consumo de alimentos procesados y aquellos que contienen azúcares, como galletas, cereales, bollería, salsas, embutidos, helados, zumos, batidos, yogures de sabores, etc.


Eliminar los azúcares libre, el azúcar del azucarero además de todos los endulzantes alternativos, no implica dejar de consumir azúcar, porque esta sustancia está presente de forma natural en muchos alimentos: frutas, verduras, féculas, lácteos, etc. Son los denominados azúcares complejos y, aunque químicamente son iguales a los libres y aportan las mismas calorías, su origen importa y mucho, además de que estos son necesarios como fuente de energía, vitaminas y minerales.

Comer azúcar provoca enfermedades

Pero incluso los azúcares complejos deben limitarse. La OMS recomienda que el consumo de azúcares sea inferior al 10% de la ingesta calórica total y señala que reducirlo por debajo del 5% produciría beneficios adicionales para la salud


Algunos de los problemas de un consumo excesivo de azúcar,


- Deterioro dental Muchas de las bacterias que habitan las cavidades dentales se alimentan de azúcares, por lo que alimentarlas genera graves daños en el esmalte dental.

- Ansiedad por la comida Esta sustancia no solo provoca adicción, sino que hace que la persona quiera comer de forma descontrolada. Tras realizar varias investigaciones se determinó que su ingesta influye en la leptina, una hormona que se encarga de mantener bajo control la sensación de hambre.

- Sobrepeso y obesidad Las comidas ricas en azúcares contienen demasiadas calorías y son desencadenantes de sobrepeso y obesidad.

- Diabetes El azúcar hace que el organismo necesite más insulina, hormona que participa en el proceso que transforma los alimentos en energía. Una vez sus niveles se incrementan, el cuerpo crea una resistencia hacia esta y la glucosa se empieza a acumular en la sangre. De esta manera, se produce un desequilibrio en el índice de glucemia y se desarrolla una afección conocida como diabetes tipo 2.

- Hígado graso El consumo excesivo de azúcar ocasiona hígado graso, incluso en aquellas personas que no abusan de las bebidas alcohólicas.

- Enfermedades cardíacas Las dietas con una carga glucémica alta han sido relacionadas, según varios estudios, con el mayor riesgo de desarrollar afecciones cardíacas. Su consumo aumenta los niveles de triglicéridos inhibiendo los efectos del colesterol “bueno”.


Se puede llegar a la conclusión de que debemos volver a una alimentación tradicional en la que no existan azúcares añadidos, que aportan muchas calorías y pocos nutrientes.


¡COME SANO Y VIVIRÁS MEJOR!

71 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo